En nuestro noveno día por libre en tierras japonesas hicimos una excursión de un día desde Kioto con destino a Nara, uno de los rincones más encantadores del país, en donde los ciervos que viven en libertad harán las delicias de los visitantes. Eso sí, cuidado, que arrasan con las galletas, los mapas y cualquier cosa apetecible que lleves encima.