Nosotros lo tenemos claro, friki viajero: no hay viaje completo si no has probado algo de la comida del lugar que visitas.

Es por ello que en los viajes que hacemos por libre procuramos encontrar un equilibrio: darnos algún que otro capricho, pero también disfrutar de opciones culinarias para todos los bolsillos. Si eso es lo que buscas, Escocia es un país ideal, pues encontrarás ofertas culinarias de todas las clases, pero, cómo no, también las propias de las Highlands.

Si estás planeando un viaje por libre a Escocia y te preocupa un poco el tema de la comida, a continuación te contamos nuestras impresiones personales al respecto.

Los desayunos: B&B (Bed and Breakfast) o tira de supermercados

De todas las opciones de alojamiento de las que dispones en Escocia, la del B&B (Bed and Breakfast) es la que sin duda más te recomendamos. En la sección dedicada al alojamiento te hablaremos largo y tendido de ellos, pero en resumen, son casas particulares en las que sus dueños alquilan habitaciones a viajeros y ofrecen, además, desayuno a la mañana siguiente. Es decir, la tarifa incluye estancia y desayuno.

No todos los B&B son iguales y en algunos se sirve un desayuno continental, pero la gran mayoría ofrece, además del continental, el tradicional full Scottish breakfast. En pocas palabras: apoteósico. Te dará energías para patear toda la mañana, garantizado.

Cada maestrillo tiene su librillo, y como son los mismos dueños los que cocinan y sirven el desayuno, el full Scottish breakfast puede variar de una casa a otra, pero por nuestra experiencia (lo comimos en cuatro B&B distintos), podemos decir que generalmente incluyen lo siguiente:

  • Zumo de naranja
  • Tostadas con mantequilla y mermelada
  • Huevo frito o a la plancha
  • Salchichas
  • Black pudding (viene a ser como la morcilla española)
  • Tomates naturales a la plancha
  • Beans (judías en salsa de tomate dulce; no siempre)
  • Champiñones a la plancha (no siempre)
  • Café, té

¿Ya estás empachado solamente de leerlo? Pues te vamos a contar lo que nos pasó en el B&B de una entrañable anciana en la ciudad costera de Oban: tras servirnos café, té, cereales, tostadas, tortitas y zumo, nos sirvió el full Scottish breakfast. Casi reventamos ahí mismo. Todo muy bueno, eso sí, je, je.

Y si no te alojas en B&B, te recomendamos que tires de supermercados y que te aproveches de los Meal Deals que ofrecen las cadenas más frecuentes en Escocia: Sainsbury’s, Tesco y The Co-operative Food.

Los Meal Deal consisten en una oferta por la que la combinación de una serie de productos te cuestan 3 libras. Por ejemplo, un señor sandwich, un zumo embotellado y una bolsita con piezas de fruta. Nosotros teníamos un Sainsbury’s al lado de la residencia donde los alojamos en Edinburgh y nos comprábamos siempre el desayuno ahí. Como los productos son todos frescos del día, valía la pena, porque con un Meal Deal para los dos más alguna cosilla suelta (un yogur, por ejemplo) desayunábamos los dos.

Desayuno comprado con un meal deal en el supermercado Sainsbury, Edinburgo, Escocia

Para cenar, la mejor opción es un pub

Si vas a almorzar en ruta (como solíamos hacer nosotros), vale la pena también tirar de Meal Deals que puedas pillar en un súper la mañana en que sales a la carretera, o la noche anterior. Y como dicen que la máxima del viajero es allá donde fueres, haz lo que vieres, no es raro que acabes cenando a la misma hora que los escoceses. Es decir, a eso de las siete de la tarde (vamos a decir noche).

Para cenar, no lo dudes: lo mejor es un pub. Hay muchos, variados, y ofrecen una excelente calidad precio. De todos los que visitamos nosotros, nos quedamos con uno lleno de encanto: el Lion & Unicorn, situado a las afueras de Stirling.

Pub Lion & Unicorn en Stirling, Escocia

En este caso, el Lion & Unicorn es un hotel familiar y a la vez un pub, pero nosotros lo visitamos para cenar las dos noches que nos alojamos en un B&B a las afueras de Stirling (porque era, literalmente, el único sitio donde cenar a varios kilómetros a la redonda).

Comida buenísima y un ambiente genuino. Tanto que una de las noches cenamos mientras buena parte del pueblo estaba de fiesta al fondo del pub, bebiendo cerveza y cantando.

Recomendación tras haber cenado en ese y otros pubs a lo largo del país: pide la soup of the day (la sopa de la casa, aunque más que sopa, suele ser una crema de verduras). Están muy buenas, calientan el cuerpo y son baratas (unas 3,5 libras). Asimismo, encontrarás platos de todo tipo y por lo general muy bien de precio.

Y si te piensas que todos los pubs de Escocia son iguales, no te pierdas el Slains Castle en Aberdeen… ¡Está dentro de un edificio que antiguamente era una iglesia, y su interior recrea el castillo de Vlad el empalador! Alucinante.

Pub Slains Castle Aberdeen

Prueba el marisco y el fish and chips

Si te gusta el marisco, no te vayas del país sin probarlo. Escocia, con sus aguas frías y su gran tradición marinera, presume de tener unos de los mejores mariscos del mundo.

Más que recomendables los puestillos callejeros en el puerto de Oban, donde a muy buen precio puedes ponerte las botas con los clásicos mejillones, comer ostras frescas y otras exquisiteces recién pescadas.

En cuanto al fish and chips (pescado blanco rebozado frito más papas fritas), está por todas partes y es muy socorrido para almorzar, pero sin duda, el mejor que probamos en Escocia lo encontramos en el precioso pueblo costero de Stonehaven, en el Carron Fish Bar. El rebozado era muy ligero y crujiente, y las papas estaban buenísimas. Como curiosidad: el local es famoso porque allí fue donde (supuestamente) se inventó la mayor guarrada gastronómica creada por la humanidad: la barra de chocolatina Mars frita. Sí, como lo lees… (Por supuesto, la probamos, pero eso ya lo enseñaremos en vídeo).

Restaurante de Fish and Chips Carron Fish Bar, en Stonehaven, Escocia

¿Se puede beber el agua del grifo?

Perfectamente. El agua de abasto es de muy buena calidad, así que puedes llenarte una cantimplora con agua de grifo e irla consumiendo a lo largo del día mientras estás recorriendo el país.

¿Qué tal el café y el té?

El té es buenísimo (encontrarás una gran oferta de tés e infusiones, como en el resto de Reino Unido). El café, ya se sabe: muy claro para nuestro gusto.

En los B&B te ponen en tu habitación un juego de café y té (normalmente con galletitas y otros acompañamientos) así como un calentador de agua, para que te sirvas tú mismo cuando quieras. Se agradece muchísimo.

En cuanto a tomar café o té por ahí, por lo general es caro. Nosotros solíamos entrar al Costa, una cadena británica que viene a ser la competencia del Starbucks. Es un poquitillo más económico y te los puedes encontrar en casi todas partes.

Juego de café y té en un B&B de Escocia

¿Y el famoso haggis?

Habíamos leído / oído hablar tanto sobre el haggis que hasta miedo nos daba, pero el dueño del primer B&B donde nos alojamos lo resumió a la perfección: ¿te gusta la morcilla? Si la respuesta es afirmativa, te gustará el haggis.

Este plato típico escocés es básicamente carne picada con muchas especias, a eso es a lo que sabe. Si no sabes exactamente lo que es el haggis, básicamente son vísceras de cordero (pulmón, estómago, hígado y corazón) muy picadas, mezcladas con cebollas picadas, harina de avena, hierbas aromáticas y especias.

Nosotros lo probamos en el Oink como complemento a la carne picada de cerdo, y también como complemento de un plato en un pub.

Lo dicho: personalmente, nos gustó. Mejor que lo pruebes y juzgues directamente.

¿Alguna bebida popular?

Es posible que te estés preguntando por qué no hemos hablado del famoso wisky escocés… ¡Pues porque no lo probamos! No nos gusta el wisky en general, y aunque otros viajeros nos recomendaron que de todas formas lo hiciésemos, no fue así, je, je.

Si te interesa hacerlo, encontrarás en Escocia numerosas destilerías. Lo más recomendable es hacerlo directamente en una y no dejarte llevar por ofertas en las grandes ciudades (por ejemplo, en el centro de Edinburgh encontrarás muchos sitios donde ofrecen catas a precios desorbitados). Curiosidad: en la isla de Skye, en la remota zona de Talisker, había una y el aire olía a malta fermentada.

Lo que sí que probamos fue el refresco típico de Escocia, el Irn-Bru. ¿A qué sabe? Los canarios nos entenderán cuando decimos que es una especie de Clipper, pero sin tanta chicha, je, je. Es un refresco de naranja con poco gas, no nos entusiasmó. Lo más gracioso de todo es que al regreso de nuestro viaje, descubrimos que en el supermercado de nuestro barrio lo venden y nunca le habíamos hecho caso antes…

Nisa se aficionó también allá a la Ginger Beer. En contra de lo que puede parecer, no es una bebida  alcohólica, sino un refresco a base de jengibre. Según la marca, pica más o menos.

Refresco escocés Irn Bru

En resumen... ¿Hay problemas para comer en Escocia?

Ninguno. En las ciudades grandes, como Edinburgh o Aberdeen, encontrarás de todo: restaurantes hindúes, mexicanos, chinos, italianos, etc. En las ciudades pequeñas hay menos oferta, pero siempre encontrarás algo que se ajuste a tu presupuesto y gusto.

Insistimos: hazle caso a la gente local. Ve a los pubs, y en caso de duda, pregunta a alguien por la calle qué te recomienda. Gracias a eso, nos topamos con lugares encantadores. Nosotros tratamos de evitar a toda costa los establecimientos internacionales de comida rápida en nuestros viajes (ya que estás fuera, prueba cosas que no vas a encontrar en tu lugar de origen).

Algunos sitios que recomendamos en Edinburgh

En Edinburgh:

Oink: todo un descubrimiento. Bocadillos de carne de cerdo asada, de varios tamaños y con varios complementos (compota de manzana, haggis, salsa de chili, etc) deliciosos y a muy buen precio (entre 2,95 y 4,95 libras, tres tamaños a elegir).

Hay dos: uno en pleno centro de la Old Town (34, Victoria Street) y otro al lado de la Royal Mile (82, Canongate).

Página web oficial de Oink, delicious Scottish Hog Roast Rolls 

Maki & Ramen Sushi Bar: situado no demasiado lejos del Arthur’s Seat (13, West Richmond Street) y a un paseo del centro de la ciudad, acudimos a este local para cumplir con la tradición de zamparnos un ramen allá donde vayamos de viaje, y lo hicimos por recomendación de Cristina, una lectora que vive en Edinburgo. Nos encantó. Buenísimo el ramen y demás acompañamientos, y todo ello en un local de ambiente agradable y con muchos recuerdos de los que han pasado por ahí, en forma de notitas.

Fanpage en Facebook de Maki & Ramen Sushi Bar

Maki & Ramen Sushi Bar, Edinburgh

The Elephant House: un clásico. Esta cafetería, situada en pleno centro de Edinburgh (32, Marshall Street), sirve un café y un chocolate muy ricos, así como repostería y platos sencillos, pero si se ha hecho mundialmente famoso, es porque la autora J. K. Rowling empezó a escribir su archiconocida saga de novelas Harry Potter en su salón principal, pues era clienta asidua por aquella época. El baño de chicas está completamente lleno de pintadas hechas por los fans de la saga. Solo por verlo vale la pena ir…

Por cierto, si quieres entrar a tomar algo además de a cotillear, es más que probable que tengas que hacer cola. Si por el contrario solo quieres entrar a sacar fotos sin tomar nada, pues hacerlo, pero donando 1 libra, que irá directamente a una ONG.

Página oficial de The Elephant House

The Elephant House, cafetería en Edinburgh