Si estás planificando un viaje por libre a Escocia, seguramente te preguntarás cuál es la mejor opción para alojarte en las diferentes ciudades que visites. Aunque dispones de muchas a tu alcance (hoteles, hostales, apartamentos, campings), nosotros recomendamos, sin duda, una opción de alojamiento muy extendida en el país por cómoda, agradable y en la gran mayoría de los casos, económica: los B&B.

Los B&B (Bed and Breakfast)

B&B son las siglas de Bed and Breakfast, es decir, cama y desayuno.

Son casas de particulares cuyos dueños alquilan habitaciones por noches. La tarifa te da derecho a una habitación privada, en la mayor parte de las ocasiones con un baño compartido (con otros huéspedes, o puede que con otros huéspedes y el dueño de la casa), y a un desayuno a la mañana siguiente.

Alojamiento B&B Bed and Breakfast en Aberdeen, Escocia

El alquiler de habitaciones a los viajeros suele ser el modo en que los propietarios se ganan la vida, por lo que te tratarán con amabilidad. Aunque hay de todo (por ejemplo, nosotros nos quedamos en un B&B en Oban que era una habitación sencilla en un piso), muchos B&B son casas grandes que sus dueños han adaptado, en donde quedan bien separadas las estancias de los que allí viven con respecto a aquellas destinadas a los que están de paso.

Es una opción ideal para descansar y hacer noche, porque aunque no te encontrarás grandes lujos, sí que podrás disfrutar de un ambiente hogareño, camas cómodas, baños limpios, desayunos estupendos y trato cercano. Para que te hagas una idea, recordamos que en el B&B donde nos hospedamos en Aberdeen, pasamos un buen rato charlando con la dueña (hasta nos contó que su hija estaba de vacaciones en Tenerife, la isla de al lado con respecto a la nuestra, Gran Canaria) y también estuvimos haciéndole mimos a su perrita… Es por ello que decimos que los B&B ofrecen una cercanía que no vas a encontrar en un hotel, pero sí la comodidad de un alojamiento pensado para que puedas reponer fuerzas y partir a la mañana siguiente con las pilas cargadas.

A continuación te mostramos fotos que tomamos en varios de los B&B en los que nos alojamos en nuestro viaje por libre por Escocia.

En cuanto a los baños, en la mayoría de B&B en los que nos alojamos, estos eran a compartir solamente con otros huéspedes, pero eran grandes, limpios, cómodos y nunca tuvimos que esperar para usarlos. De hecho, en un B&B (el de Aberdeen) había dos baños para huéspedes. con el cuarto de ducha y el vater en estancias separadas. En los demás B&B el cuarto de baño tenía tanto la ducha como el vater (vaya, como en la inmensa mayoría de las casas).

Y si te estás preguntando qué tal son los desayunos en los B&B, la palabra que mejor los define es: apoteósicos.

Por lo general, hay dos tipos de desayuno disponibles: el continental y el cooked (el full Scottish, vaya). El continental es el clásico compuesto de cereales, leche, tostadas, mantequilla, mermeladas, fruta, té, etc., mientras que el cooked contiene huevos, salchichas, champiñones a la plancha, black pudding (una especie de morcilla) y a veces judías dulces, depende de quien lo haga.

La experiencia nos dice que normalmente te dan a elegir entre uno y otro, aunque en algunos te dicen que solo hay disponible el continental. O te puede pasar como a nosotros en Oban, que tras servirnos un completo continental (con tortitas inclusive), nos sirvieron el cooked y casi salimos rodando de ahí… Y todo buenísimo. Por cierto, lo preparan y sirven los dueños del B&B.

B&B en los que nos alojamos en Escocia

A continuación hacemos un listado de los B&B en los que nos alojamos en Escocia. Todos los reservamos a través de Booking, con la opción de pagar una vez en el alojamiento. Ten en cuenta que no todos aceptan pago por tarjeta de crédito (en Booking se indica si solo aceptan efectivo).

  • Hillview Cottage, a las afueras de Stirling: está situado a las afueras de Stirling, en una zona extremadamente tranquila (tanto, que a través de las ventanas solo se ve campo, gallinas y vacas). Es una casa muy acogedora y el dueño es muy amable. La habitación en la que nos alojamos disponía de baño privado. Tiene un amplio comedor que hace de zona común (con sofás y Wi-Fi) y donde se sirve el desayuno en gran mesa.
  • Shepherds House, en Oban: sin duda, el más pintoresco de los B&B en los que nos quedamos. La dueña es un encanto, y alquila dos habitaciones en su casa, el baño es a compartir con los otros huéspedes y con ella, pero no tuvimos ningún tipo de problema. Y en cuanto al desayuno, nos sirvió un desayuno a lo abuela. Es decir: te atiborra y te sigue poniendo hasta que no puedes más. La única pega es que está un poco alejado del centro de Oban y nos costó encontrarlo, pero con el Google Maps, a todos lados se llega.
  • Park Guest House, en Inverness: una casa enorme, con aires clásicos, dueños amables y correctos y un desayuno estupendo. Quizás el trato que recibimos fue el más frío de todos, pero siempre de forma muy correcta y atenta. Está en una zona residencial a las afueras de la ciudad, donde abundan los B&B.
  • Applewood Guest House, en Aberdeen: posiblemente, nuestra favorita, a pesar de que solo ofrecía desayuno continental. La dueña era muy amable, simpática y habladora, y pasamos mucho rato acariciando a su perrita. Disponía de dos baños enormes para huéspedes, y está situada a las afueras de la ciudad, a un paseo de 20 minutos del centro. Si llegas en coche por la tarde, a partir de las 17:00 puedes estacionar gratis en la calle de arriba (Fonthill Rd), porque allá la zona azul acaba de 17:00 a 8:00 horas del día siguiente (todos los días), mientras que en la calle del B&B la zona azul aplica hasta las 20:00 (sí, pese a ser dos calles que se cruzan, tienen vados horarios diferentes. No nos preguntes por qué, que hasta a la dueña, que fue la que nos contó el truco, le parece absurdo).
  • Ardfern Guest House, en Perth: un B&B muy cómodo y bonito, de nuevo con un baño grande y espacioso a compartir con otros huéspedes (pero no nos cruzamos con nadie) y un muy buen desayuno. En este caso no podemos opinar de su cercanía con respecto al centro de Perth porque directamente nos retiramos a descansar.

¿Y el alojamiento en la isla de Skye?

La isla de Skye es uno de los puntos más visitados de Escocia (una isla preciosa que, en cierto sentido, nos recordó mucho a Islandia por sus paisajes), pero que por su baja población no ofrece demasiadas opciones de alojamiento.

Nosotros, siguiendo la recomendación de nuestro amigo Javier Bolado, nos alojamos en el Skyewalker Hostel (cerca de Talisker) y… ¡nos encantó! Solo por el nombre ya nos tenía conquistados antes de ir, para qué negar lo evidente, je, je…

Es un hostel, pero además de habitaciones con camas compartidas, ofrece dos cabañas privadas (Jedi Huts) y nos decantamos por una. Toda una experiencia. Dispone de amplias zonas comunes (baños y duchas, cocinas con neveras, vitros y toda clase de utensilios para cocinar, comedor, salón, zona de juegos y también dispone de una zona donde secar la ropa, aunque no hay lavadoras). Lo mejor, sin duda, la cúpula del jardín, en la que te puedes pasar una buena velada resguardado, pero viendo a través del techo transparente las estrellas (si el cielo no está encapotado, cosa que en Escocia es difícil, je, je).

Las reservas hay que hacerlas a través de su web, puesto que no está en Booking, y requiere el pago por anticipado de una parte del importe, a modo de reserva. Un lugar muy friki (la decoración es la caña), tranquilo y diferente.

¿Y en Edinburgh?

En la capital encontrarás muchas opciones de alojamiento (hoteles, B&B, hostels, etc.), pero nosotros, por haber ido en agosto (una fecha con mucha ocupación por el Festival de Edimburgo y, por tanto, precios disparados) nos decantamos por reservar a través de Booking una habitación en una residencia de estudiantes que durante la época de vacaciones alquila habitaciones a viajeros.

Nos alojamos en el Destiny Studen Shrubhill. Está a unos 20 minutos andando del centro de Edinburgh, en una zona tranquila, tiene un supermercado Sainsbury’s literalmente en la esquina, y restaurantes y lavandería pública a pocos metros.

En cuanto al alojamiento en sí, las habitaciones son individuales aunque pequeñas, pero completas, y con baño privado. La cama no es lo más cómodo del mundo para dos personas, pero no está mal. Cada pasillo de habitaciones dispone de su propia cocina compartida totalmente equipada (nosotros solo coincidimos una vez con otras personas en los tres días que nos quedamos allá) y también tiene zonas comunes de relax (con mesa de ping-pong) y lavandería, aunque cuando nos alojamos, no tenían disponibles tarjetas de prepago y no pudimos utilizarla.

La recomendamos si te vas a alojar en la ciudad entre semana, porque durante los fines de semana la gente suele llegar tarde, y entre el ruido que montan al llegar a sus habitaciones y los portazos, es posible que no duermas bien (como nosotros la última noche que pasamos allá, un viernes, pues teníamos que madrugar para ir al aeropuerto a primera hora del sábado).

La única pega, además de que parece que solo se alquila al público en general en verano, es que hay que pagar el alojamiento por adelantado. Tampoco dan toallas (tienes que llevar la tuya o alquilarla).