Japón es un país fascinante y lleno de contrastes. Si estás pensando en visitarlo por tu cuenta, antes de que empieces a planear tu aventura ten en cuenta estos 10 consejos para viajar a Japón que te damos, partiendo de nuestras experiencias personales.

1. Reserva los billetes de avión y hoteles con antelación

Si vas a viajar a Japón por libre, es importante que compres con tiempo los billetes de avión. Si buscas, comparas y compras con antelación, puedes conseguir precios muy interesantes.

A día de hay un vuelo directo a Japón desde España, concretamente la ruta Madrid – Tokio Narita de Iberia. También tienes la opción de hacer escala de conexión en alguna ciudad europea (Londres, París, Roma, Ámsterdam, Frankfurt, Zürich, Helsinki o Moscú). Nuestro consejo es que consultes webs de comparativas de precios y que mires en las webs de las compañías.

En nuestro caso, compramos los billetes de avión 6 meses antes del viaje, con un seguro de cancelación que permitía el reembolso. Nos decantamos por Swiss, y fuimos con ellos desde Madrid a Zürich, y luego de Zürich al aeropuerto internacional de Narita.

Vuelo de Swiss de Zürich a Narita (Tokio)

En cuanto a los hoteles, con que busques alojamiento 2-3 meses antes, tienes tiempo de sobra, a no ser que tu viaje coincida con la época en la que la mayor parte de los japoneses tienen días festivos. Por ejemplo, durante la Golden Week (finales de abril – principios de mayo) un montón de alojamientos se llenan porque los japoneses aprovechan para viajar por su país (Japón tiene un índice altísimo de turismo interno).

Puedes leer más información sobre nuestra experiencia en hoteles japoneses en el siguiente enlace.

A todas estas, en Japón el voltaje de la corriente eléctrica es distinto al que hay en España, necesitarás un adaptador de corriente americano para poder enchufar tus aparatos (cargadores de baterías, portátil, etc). En cuanto a Internet, no te preocupes, hay Wi-Fi por todas partes y en los hoteles ofrecen conexión a Internet por Wi-Fi o LAN gratuita.

2. El Japan Rail Pass es imprescindible

Si Japón fuera un corazón, los trenes serían su sangre. El país cuenta con una magnífica estructura ferroviaria y se puede llegar en tren casi a cualquier parte. Además, muchas de las ciudades más interesantes para visitar están conectadas por el tren bala (Shinkansen) y por trenes regionales, la gran mayoría de ellos de la compañía JR.

Existe a disposición de los viajeros un abono llamado Japan Rail Pass que permite el uso ilimitado de todos los trenes de la compañía JR durante el tiempo en que el abono esté vigente. Nosotros recomendamos ir a Japón con un Japan Rail Pass porque no solo se puede usar para trenes, sino también para los trenes internos de Tokio y Osaka (parecidos al metro, pero sobre la tierra) y el ferry que conecta Hiroshima con la isla de Miyajima.

Puedes leer información ampliada acerca del Japan Rail Pass en este enlace.

Ferry de la compañía de trenes JR que conecta Hiroshima con Miyajima

3. Elige bien la época del año para tu viaje

Las cuatro estaciones están muy marcadas, por lo que una de nuestras recomendaciones al viajar a Japón, es hacerlo en primavera (de marzo a mayo) o en otoño (septiembre-noviembre). Junio es el mes de las lluvias y empieza a hacer calor (en verano es sofocante por el alto índice de humedad) y en invierno hace un frío que pela.

4. Hazte un buen seguro de viaje

Vale, que sí, que no tiene por qué pasarte nada durante tu viaje, pero no olvides que hasta un accidente tan tonto como tropezar en una escalera puede desencadenar en una torcedura de tobillo o, incluso peor, un hueso fracturado. Y créenos, romperse una pierna en Japón puede suponerte un coste de muchos miles de yenes…

Así que te recomendamos que te hagas un buen seguro de viaje que te cubra cualquier gasto médico que puedas tener en Japón. Mira bien las condiciones y cláusulas, contrata el que mejor se ajuste a tus necesidades, y recuerda: más vale pagarlo y no usarlo, a no pagarlo y verte en un gran apuro.

5. Si eres español, no necesitas visado para entrar al país

Si eres español y vas a Japón por turismo, no necesitas visado para entrar al país si vas a permanecer en él menos de 90 días, con tu pasaporte en regla es suficiente (tienes que tener el pasaporte en vigor, no vale el DNI).

En este enlace puedes encontrar más información al respecto.

Te recomendamos también que antes de viajar a Japón (a cualquier país, en realidad) te inscribas en el Registro de ciudadanos que viajan al extranjero del Ministerio de Asuntos Exteriores. Es gratuito, y en caso de que ocurra algo en el país durante tu estancia, te podrán localizar con mayor rapidez. No tiene por qué pasar nada, pero nunca está de más tomar la precaución y no te llevará más de 10 minutos.

6. Japón es un país muy seguro, pero no bajes la guardia

Damos fe: Japón es un país extremadamente organizado donde imperan el orden social y la seguridad. Por ejemplo, viajando en Shinkansen un chico que teníamos sentado en la butaca de al lado dejó sobre la mesita de su asiento el móvil y se fue a fumar, tan pancho…

Pero aunque sea un país muy seguro, tampoco es cuestión de despreocuparse. Nuestra recomendación es llevar encima y siempre bien protegido tu pasaporte, tarjetas de crédito y efectivo, a ser posible en una de esas fundas internas que se llevan por dentro de la ropa.

En cuanto a las grandes ciudades, podemos afirmar que hasta en una ciudad tan grande y poblada como Tokio no vivimos ninguna situación de alerta o peligrosa. Aun así, hay que seguir la lógica: evita ir por lugares pocos transitados de noche, no hagas fotografías a personas sin pedir permiso previamente, y respeta las normas.

7. En Japón casi nadie habla inglés

Carteles informativos en Japón escritos en inglés

De nuevo, damos fe: en Japón casi nadie habla inglés, y los que lo hacen, chapurrean un engrish que cuesta un poco entender. Normalmente en los hoteles lo hablan, pero por la calle y establecimientos, en general no.

Así que te preguntarás: si ellos no hablan inglés y yo no hablo japonés, ¿cómo me las arreglo? No pasada nada: en Japón todos los carteles indicativos están en japonés y en inglés.

En cuanto a la comida, hay muchos restaurantes que tienen en sus escaparates réplicas de los platos que sirven. Sí, lo leíste bien: réplicas de plástico, como las que puedes ver en esta foto que sacamos en la Dotonbori de Osaka. Además de bien conseguidas, son muy útiles, porque en caso de necesidad puedes señalarle al camarero qué es lo que quieres.

También hay muchas tascas pequeñas con una máquina a la entrada en la que puedes ver fotografías de los platos y el precio. Presionas el botón de lo que quieres, metes el importe y la máquina te da un ticket. Le entregas el ticket al camarero-cocinero, y él te servirá la comida. Rápido y práctico.

Un apunte curioso: a base de hablar con otras personas y de nuestra experiencia personal, llegamos a la conclusión de que muchos japoneses jóvenes sí que tienen nociones de inglés, pero sienten que no tienen nivel suficiente como para comunicarse contigo y les avergüenza tanto que preferirán evitarte. Es un rasgo cultural que para nosotros puede resultar chocante. Por el contrario, si te encuentras con un grupo de escolares de excursión, da por hecho que se te acercarán y empezarán a hablar contigo en inglés, porque a muchos les ponen como tarea poner en práctica el idioma con un extranjero. Suele ser divertido 🙂

Réplicas de comida en un restaurante de Osaka

8. La comida es barata y el agua es gratis

Comer lo que comen los japoneses de a pie no solo es barato, sino buenísimo. Hay que tener en cuenta que la dieta de los japoneses se basa en los hidratos (comen mucho arroz y fideos), mucho huevo y verduras, y apenas carne o fruta (son carísimas). Como sus platos son muy digestivos, al par de horas de comer tendrás de nuevo hambre. Por eso en Japón verás a la gente comer a todas horas, en todas partes.

Hay tascas, restaurantes y puestillos por todos lados. Vamos, que morirse de hambre en Japón es imposible (siempre que lleves yenes encima, claro). Además, también hay konbinis (tiendas de 24 horas) en cada esquina, un lugar estupendo para comer a una relación calidad-precio muy buena.

Por otro lado, el agua de grifo para beber es gratis. Cada vez que te sientes a comer en Japón, como mínimo te ofrecerán gratis un vaso de agua (sabe bien, hasta la de Tokio). En otros lugares también te ofrecerán té caliente gratis y puedes repetir. Asimismo, por la calle hay infinidad de máquinas expendedoras de bebidas (de todo tipo, desde refrescos hasta café caliente en lata) a precios muy asequibles.

Puedes leer más información sobre nuestra experiencia con la comida en Japón en este enlace.

9. La forma de pago más aceptada es el metálico

Muchos establecimientos japoneses no aceptan el pago por tarjeta de crédito (normalmente, en hoteles sí). Por eso es recomendable ir con yenes en efectivo, y además sacar efectivo de vez en cuando. Una opción buena para sacar dinero, son los cajeros de los 7-Eleven (una cadena de konbinis o tiendas de 24 horas). Las comisiones no son muy altas y el menú del cajero se puede poner en inglés.

10. Usa palabras japonesas de cortesía

Nunca hay que olvidar el gran dicho del viajero: allá donde fueres, haz lo que vieres. Respeta las costumbres locales y actúa con educación.

Como decíamos antes, casi nadie habla inglés, y aunque a base del lenguaje de los gestos y de los carteles seguro que te desenvuelves sin problema, nunca está de más saber alguna que otra palabra de cortesía en japonés. Aquí va una lista de las que nosotros más usamos en nuestro viaje:

Konichiwa: hola

Arigato: gracias

Domo arigato: muchas gracias

Sumimasen: disculpe

Gomen: perdón (lo siento)

Onegai shimasu (se pronuncia onegai shimas): por favor

Mizu (se pronuncia misu): agua

Toire: toilet (WC)

Ichi: uno

Ni: dos

San: tres

Yon: cuatro

Go: cinco

Tiketo: ticket

Forma japonesa de decir no poniendo los brazos en cruz

Con esas palabras puedes escapar de muchas situaciones… Por ejemplo, si en un restaurante quieres más agua:  Sumimasen, mizu onegai shimasu.

O si vas a comprar dos entradas para algún recinto: Sumimasen, ni tiketo onegai shimasu. Domo arigato.

En cuanto al “sí” y el “no”, hay un apunte cultural curioso…

Sí es hai (se pronuncia jai), pero en cambio, decir no en japonés está muy mal visto (tienen una cultura en la que se intenta impedir la negación por todos los medios).

Así que si tienes que decir que no, haz el gesto que puedes ver en este cartel que vimos paseando por Tokio: pon tus brazos en cruz sobre el pecho. Asimismo, si un japonés te hace ese gesto, significa que no. Por ejemplo, si pides algún artículo en una tienda y el dependiente te muestra los brazos en cruz sobre el pecho mientras hace una ligera reverencia, quiere decir “lo sentimos, no lo tenemos”.