Islandia es uno de los países más peculiares de todo el planeta. Su situación geográfica (aislada en medio del Atlántico) y la diversidad extrema de paisajes que la caracteriza, la convierten en un destino ideal para aquellos que gusten de disfrutar de la naturaleza. Si estás pensando en conocerla, te damos estos 10 consejos para preparar un viaje por libre a Islandia que, partiendo de nuestra experiencia personal, esperamos que te ayuden.

1. Busca y reserva con antelación los billetes de avión

Islandia está en el norte del Atlántico, a caballo entre Europa y América del Norte, por lo que hay que llegar hasta el país en avión. Existen numerosas compañías que vuelan hasta el Aeropuerto Internacional de Keflavík (hay varios aeropuertos más en el país, pero se usan para vuelos domésticos y para conectar con Groenlandia).

Las principales compañías islandesas son Icelandair y WOW Air. Nosotros viajamos con WOW Air en ruta directa desde la isla canaria de Tenerife, pero también tienen vuelos directos desde Gran Canaria (los pusieron después de nuestro viaje, ¡mecachis!), Alicante y Barcelona.

En cualquiera de los casos, ya tengas que hacer escalas tanto dentro de España como en otras ciudades europeas (como Londres), normalmente cuanto antes pilles los vuelos, más económicos te resultarán.

WOW Air, compañía que une Tenerife Sur con Islandia

2. Llévate un buen calzado de montaña

El principal atractivo de Islandia son sus parajes naturales, y la mejor manera de disfrutarlos, es caminando. Nuestro consejo es que si no tienes, te hagas con unas buenas botas de trekking, y que varios meses antes del viaje las uses, de forma que ya las sientas cómodas cuando estés en ruta. Un mal calzado o un calzado en malas condiciones te puede fastidiar el viaje.

No recomendamos las zapatillas deportivas sin más, porque el suelo de piedra en ocasiones puede estar resbaladizo y no agarran bien. Que se lo digan a la persona que dejó el par de la fotografía abandonado en medio de la nada…

Ficha técnica viaje a Islandia

3. La mejor forma de desplazarse por el país es en coche

Propuestas de itinerarios para viajar a Islandia

Hay varias maneras de desplazarte una vez en Islandia para llegar a los puntos que quieras visitar. Desde trayectos en líneas de guagua (autocares) hasta vuelos domésticos. Hasta hay gente que elige moverse en bicicleta (tarea titánica a nuestro entender).

Sin embargo, consideramos que la mejor es hacerlo por carretera, porque te permite mucha más libertad. Poder pararte donde te apetezca, hacer kilómetros a tu conveniencia, etc.

Si vas a alquilar un vehículo en Islandia, también tienes varias opciones: turismos normales y corrientes, furgonetas equipadas para cocinar y dormir en ellas (nosotros nos decantamos por esta opción y la alquilamos en Happy Campers) e incluso caravanas. El coste del diesel es un poco más elevado que en España, pero para que te hagas una idea, nos gastamos 160 euros en diesel para dar la vuelta completa al país y hacer el Círculo de oro en la furgoneta.

4. Organiza tu itinerario en función de los días de los que dispongas

La principal carretera de Islandia, la 1, recorre todo el país por la costa (es una carretera circular). A esta carretera se la llama Ring Road, y damos fe de que la puedes recorrer completa en una semana (nosotros la hicimos en 5 días, dedicamos un día al Círculo de oro y otro a Reykjavík). Eso sí, si dispones de más días, te recomendamos que hagas como máximo 3 horas de carretera al día (nosotros llegamos a hacer casi 5 horas un día y es bastante cansado).

Una herramienta muy potente y de fácil uso para planificar tu viaje, es el Google Maps. Indicando el punto de inicio y el de llegada, puedes consultar el número de kilómetros y las horas de conducción estimadas.

Asimismo, no olvides que puedes recorrer la carretera 1 y las demás carreteras asfaltadas del país en turismo, furgoneta o caravana, pero que las carreteras interiores del país y las clasificadas como F (de tierra), solo las puedes recorrer con 4×4. Como no fue nuestro caso, no podemos hablar al respecto, pero sin duda, recorrer el interior del país debe de ser tan fascinante como extremo. Aquí tienes bastante información de utilidad.

En cualquier caso, planifica.

Google Maps, muy útil para calcular distancias y planificar rutas en Islandia

5. Sopesa cuál es la opción de alojamiento que más te interesa

En Islandia puedes encontrar varias ofertas de alojamiento. Dentro de zonas urbanas encontrarás hoteles y hostales, sobre todo en Reykjavík. Fuera de los principales núcleos urbanos, hay bastantes Guest Houses / Bed and breakfast en ruta, e incluso granjas donde las familias acogen a visitantes y alquilan habitaciones, pero la forma más económica y práctica para recorrer el país es, a nuestro parecer, los campings. Hay un montón de campings habilitados a lo largo del país, y en los meses en los que están abiertos (de mayo a principios de septiembre, algunos hasta mitad de octubre), disponen de distintas facilidades, como duchas o zonas para cocinar.

Pasar la noche en una furgoneta en un camping islandés cuesta una media de 21 euros por pareja. Si vas solo con caseta de campaña, es incluso más barato.

Aquí puedes encontrar información sobre la red de campings de Islandia.

6. Ten en cuenta la época en la que harás tu viaje y la climatología

Hay un dicho en Islandia que dice: “Si no te gusta el tiempo que hace, espera 15 minutos”. Y sí, es cierto, el tiempo en Islandia cambia continuamente, pero lo que también es muy cierto es que debes elegir bien las fechas en las que vas a hacer tu viaje.

Hay que tener en cuenta que en junio y julio no se pone el sol, y que de mitad de noviembre hasta finales de enero hay apenas unas horas de luz al día. En la época en la que fuimos nosotros (finales de agosto – principios de septiembre) empezaba a amanecer sobre las 6 de la mañana y oscurecía por completo a las 10 de la noche.

Se dice que la mejor época para visitar el país es en verano, pero sin duda será también cuando más gente haya de turismo. De nuevo recomendamos ir entre finales de agosto y principios de septiembre. El 1 de septiembre empieza la temporada baja, y todo es más barato, hay menos gente y el tiempo aún es bueno. Además, con un poco de suerte a principio de septiembre ya se verán las auroras boreales.

Si lo que quieres es disfrutar de este bello espectáculo, lo recomendable sería ir en pleno invierno.

7. Todo el mundo habla inglés

Despreocúpate, que todo el mundo en Islandia habla inglés, y lo hacen de una forma muy correcta, con poco acento, así que te puedes entender con ellos sin problema. Si te atreves, aprende alguna palabra de cortesía en islandés, pero vamos, nosotros lo dimos por imposible…

8. Reserva con antelación las excursiones y actividades si vas a hacer alguna

En Islandia hay muchas actividades y tours que puedes hacer, desde bucear en las fallas del Parque Nacional de Thingvellir hasta montar en caballo. Lo recomendable es que las reserves con suficiente tiempo de antelación, para no quedarte sin plaza.

Por ejemplo, la más conocida es la visita a la Blue Lagoon. Hay que tener en cuenta que la Blue Lagoon tiene aforo limitado, y que si bien puedes comprar la entrada allí nada más llegar, se puede dar el caso de que tengas que esperar hasta que se libere aforo. Es por ello que recomiendan comprar la entrada con antelación en su web.

¿Nuestro consejo? Que no vayas a la Blue Lagoon y te decantes por los Baños Naturales de Mývatn, al norte (entre Akureyri y Egilsstadir), porque viene a ser lo mismo a pequeña escala, es más barato, no está tan masificado de gente y se encuentra en medio de un paisaje volcánico espectacular con montañas nevadas de fondo. Y compramos la entrada en taquilla sin problemas.

Baños naturales de Mývatn, en Islandia

9. Dedica un día a disfrutar de su capital

Reykjavík, la capital más al norte del mundo, es una ciudad con mucho encanto. Además, tiene la ventaja de que el centro no es demasiado extenso, por lo que puedes visitarla y disfrutarla tranquilamente en un día.

Desde la estación central de guaguas (el BSÍ) hasta el mismísimo centro hay apenas 20 minutos a pie, y puedes visitar sus principales puntos de interés (el auditorio Harpa, la escultura del Sun Voyager, la divertidísima y carismática calle comercial Laugavegur, y la iglesia de Hallgrímskirkja) en una mañana, hacer una parada para comer, y terminar la tarde paseando por los alrededores, descubriendo rincones y observando a sus habitantes.

Hallgrimskirkja y bandera arcoíris en Reykjavík, Islandia

10. Asegúrate de que aumentas el límite de gasto de tu tarjeta en un margen razonable

La forma de pago más habitual en Islandia es la tarjeta de crédito, así que lo mejor es que vayas a tu banco y te asegures de que tienes un límite de uso diario razonable. No vayas con miedo pensando que te vas a fundir un pastón increíble, lo decimos para evitar cualquier tipo de imprevisto (por ejemplo, que tengas que quedarte en un hotel en mitad de ruta por mal tiempo, surjan actividades de pago de última hora, etc).

Eso sí, si vas a quedarte en campings, te recomendamos que lleves el importe de cada camping en efectivo, por si acaso. Nosotros, por ejemplo, llevamos al camping de Egilsstadir cuando ya habían cerrado la oficina, y como abrían al día siguiente un rato después de que nos marchásemos, les dejamos el dinero en efectivo en un sobre por debajo de la puerta (literal).

Para cambiar divisa, a todas estas, lo mejor es que lo hagas en el aeropuerto de Keflavík una vez llegues a Islandia. A día de hoy no es demasiado fácil conseguir moneda islandesa en España y el tipo de cambio tampoco merece la pena.