Aún impactados por la visita a la laguna glaciar Jökulsárlón, volvimos al coche para retomar la carretera 1 (Ring Road) en el sentido de las agujas del reloj, pero lo cierto es que el trayecto no duró mucho… pues apenas unos kilómetros después, nos topamos con otro paisaje de esos que roban el aliento. Y sí, lo sabemos, Friki Viajero, hemos repetido estas mismas palabras un montón de veces ya, pero… ¡es que Islandia es así!

Islandia por libre, laguna glaciar Fjallsárlón

Y es que entre Jökulsárlón y Skaftafell (nuestro última parada de la jornada) hay otra laguna glaciar: Fjallsárlón. A partir del mes de mayo de cada año hay tours en esta laguna, pero como no hicimos ninguno, no podemos hablar de la experiencia.

Distancia entre Jökulsárlóny Fjallsárlón: 11 kilómetros (unos 10 minutos en coche)

Lo cierto es que si bien se puede descender a pie de laguna, en esta ocasión decidimos quedarnos en el mirador principal. Y no nos arrepentimos, porque desde ahí las vistas son impresionantes. De nuevo, repetimos la metáfora: era como estar ante una pantalla viendo una película de fantasía.

Islandia por libre, laguna glaciar Fjallsárlón

Como se puede apreciar en la foto, eran muchos los viajeros que dieron el paseo hasta abajo, pero nosotros preferimos seguir sin mayor dilación y llegar a Skaftafell.

Islandia por libre, laguna glaciar Fjallsárlón

Tras volver a la carretera, unos cuantos kilómetros después vimos la desviación hacia el centro de visitantes. Hay que salir de la carretera 1 y tomar la 998.

El centro de visitantes de Skaftafell pertenece al Parque Nacional Vatnajökull, correspondiente al mayor glaciar de toda Islandia.

Islandia por libre, camping de Skaftafell

El área de camping de Skaftafell es enorme (grandes extensiones de césped donde dejar las furgonetas-caravanas o montar la caseta de campaña) y dispone de dos complejos con baños y duchas, así como zona de lavar y mesas. Aquí se puede leer información de utilidad sobre la zona de acampada, pero nosotros lo resumimos en que pasar la noche en el camping de Skaftafell cuesta 1500 ISK por persona (es decir, 3000 ISK si van dos personas con una furgoneta) y que esa tarifa no incluye las duchas, que cuestan 500 ISK por persona.

Islandia por libre, camping de Skaftafell

Tras dejar la furgoneta a buen recaudo y cotillear por ahí, comprobamos que hay varias rutas de senderismo habilitadas, de las cuales 2 son fáciles. Como aún quedaba una hora de luz más o menos, decidimos hacer la ruta de senderismo más sencilla: la S1. Es muy llevadera porque es toda en línea recta, sin pendientes, y no llega a dos kilómetros, pero vale mucho la pena, y tanto…

Y es que esta ruta te lleva ante el límite del glaciar. Si además tienes la suerte de hacerla más o menos a las horas en que fuimos nosotros (casi las 8 de la tarde) y no hay nadie, es una experiencia impactante, porque el silencio es sepulcral.

Islandia por libre, ruta 1 del Parque Nacional de Skaftafell

De hecho, solo nos cruzamos con tres o cuatro personas… y al fondo, a la orilla de esa nueva laguna glaciar, vimos un punto. Por la cámara que llevaba, dedujimos que era el mismo chico asiático con el que nos topamos en Jökulsárlón.

Islandia por libre, ruta 1 del Parque Nacional de Skaftafell

Nos hubiéramos quedado horas y horas disfrutando de esa paz y vistas, pero empezaba a anochecer y ya se notaba el fresquete, así que dimos media vuelta. Antes de meternos en la furgo a desayunar y descansar, tocaba ir hasta las puertas del ya cerrado centro de visitantes e intentar pillar un poco de Wi-Fi para contactar con la familia y subir algunas fotos a las redes sociales. Nada fácil, porque todo el mundo pretendía lo mismo, pero con paciencia lo conseguimos…

Islandia por libre, camping de Skaftafell

Al día siguiente, haríamos la ruta S2 y seguiríamos adelante. La ruta circular se iba cerrando, y completaríamos la Ring Road regresando al punto de partida: la capital del país, Reykjavík, la cual teníamos muchas ganas de descubrir.