Con sus ocho millones y medio de habitantes, Londres es una ciudad bulliciosa que, sin embargo, cuenta con una excelente red de transporte público, conformada básicamente por el metro y las guaguas (sí, las icónicas rojas).

Aunque el visitante tiene más opciones a su disposición (como esas guaguas de subir y bajar todas las veces que quieras en un día, y que conectan los principales puntos de interés de la capital), lo cierto es que nosotros recomendamos hacer uso del servicio de transporte público.

Para ello, a continuación te damos unos cuantos consejos para que no tengas ningún problema en los desplazamientos durante tu viaje por libre.

El metro

Metro de Londres, Victoria Line

El metro de Londres (London Underground), conocido popularmente como Tube por la claustrofóbica forma de algunos de sus tramos (en los que los trenes son cilíndricos y viajas encajado, literalmente, en un túnel con forma de tubo) es el metro más antiguo del mundo. Empezó a funcionar en 1863 y a día de hoy es muy moderno, eficiente, amplio y una opción estupenda para conocer la ciudad.

Si haces clic en el mapa que ves abajo, podrás consultar el PDF oficial en la web del servicio de transporte de la ciudad de Londres.

Mapa del metro de Londres, a enero de 2016

Para usar sin problemas el metro de Londres, has de tener en cuenta estos aspectos:

Las líneas: el metro de Londres se compone de 11 líneas de metro. Las más convenientes para visitar la gran mayoría de atracciones / zonas de interés, son Central (roja), Victoria (azul claro), Piccadily (azul oscuro) y Northern (negra).

Las zonas: el metro de Londres se divide en un total de 9 zonas, siendo la 1 la que engloba el centro. Si viajas del centro a otra zona, la tarifa se va incrementando conforme aumenta el número de zona. Es decir: es más barato viajar dentro de una sola zona que ir de la 1 a la 2, por ejemplo. En la zona 1 se encuentran la gran mayoría de lugares de interés de Londres, pero si quieres ir, por ejemplo, a Camden Town, ya entrarías en la zona 2.

Las tarifas: las tarifas de un viaje en metro dependen tanto de la zona o zonas que atravieses como del momento en el que tomes el metro (es más caro en determinadas horas punta). Más abajo te explicamos la mejor forma de pagar tus viajes en metro por Londres.

Las direcciones: la inmensa mayoría de las líneas de metro de Londres van como en cualquier otro metro del mundo (es decir, en dos sentidos), pero hay líneas en las que los trenes se bifurcan. La verdad es que puede resultar un tanto lioso… Nosotros, por ejemplo, nos sentimos bastante desconcertados cuando tratamos de ir desde Baker Street a Notting Hill Gate porque la línea Circle (amarilla) no es tan circular como su nombre apunta. Un último apunte muy curioso, y que se explica bien en la web Diario de un londinense, es que el metro de Londres está orientado según los puntos cardinales. Justo lo que comentábamos antes: que a veces puede resultar lioso, pero por lo general, no tendrás problemas.

Bifurcaciones en las líneas del metro de Londres

Dos últimos apuntes sobre el metro de Londres: muchas de las líneas están bastante profundas, por lo que verás buenos y empinados tramos de escaleras mecánicas, con sus paredes decoradas por cientos de carteles de musicales y demás espectáculos.

Carteles de musicales en el metro de Londres

Y luego, un clásico: la frase Mind the gap (cuidado con el hueco) por todos lados. En algunas vías, hay varios centímetros de separación entre el tren y el andén, por lo que si vas despistado, se te puede quedar el pie encajado y no es plan. Al igual que el Look both ways (mire en ambos sentidos) en las carreteras, el Mind the gap se convertirá en tu amigo inseparable por la ciudad.

Londres por libre, cartel Mind the gap en el metro

Las guaguas rojas

Las guaguas rojas (autobuses) de Londres

Además de ser uno de los símbolos universales de Londres, sus guaguas (en Canarias llamamos guaguas a los autobuses) son eficientes, numerosas y modernas, puesto que las que circulan actualmente por la ciudad son nuevos modelos que, además de conservar sus característicos dos pisos, son ecológicas al ser de baja emisión (hay híbridas, eléctricas y de hidrógeno).

Aunque el metro es una gran manera de moverse por la ciudad, su red de guaguas no se queda atrás. A continuación te contamos lo que debes tener en cuenta para viajar por la capital en ellas.

Las rutas: en este PDF oficial de la web de transporte público de Londres puedes consultarlas. Una vez en Londres verás que son muy numerosos y que están por todos lados. Nosotros los usamos para ir desde una parada que había cerca de nuestro hotel hasta Camden Town y para ir desde Tower Bridge hasta Convent Garden.

Las tarifas: lo bueno de las guaguas de Londres es que a diferencia del metro, no hay zonas ni se aplican las diferentes tarifas según horas puntas. El coste del viaje siempre es igual.

Las vistas: parece algo obvio, pero viajar en guagua (sobre todo en el piso de arriba, je, je) es una manera estupenda de observar la ciudad mientras la recorres, cosa que no puedes hacer en metro.

Para pagar, usa una tarjeta Oyster

Tarjeta prepago oyster

(Fotografía de Frequent Guide).

Sin ninguna duda, afirmamos que la mejor forma de usar el transporte público de Londres es adquiriendo una tarjeta Oyster de prepago para abonar las tarifas.

¿Qué es la Oyster? Es una tarjeta contactless (de esas que pasas sobre el dispositivo para que funcione) que puedes adquirir cómodamente en cualquier máquina de las estaciones de metro de Londres. La cargas con tu tarjeta de crédito desde el mismo terminal, con el saldo que quieras, y la máquina te la expide a los pocos minutos.

Usar la Oyster tiene una gran ventaja con respecto a pagar cada billete de metro o guagua en efectivo: en el caso del metro, al pagar con la tarjeta, se te calcula la tarifa más económica disponible ese momento en función de la hora y la zona o zonas en las que viajes.

Muy importante: para usar la Oyster en el metro, tienes que pasarla por el terminal al entrar a la estación donde empieza tu trayecto y al salir de la estación donde acabas el trayecto, a fin de que el sistema te reste el saldo correspondiente.

En cuanto a las guaguas, solo hay que pasarla una vez por el terminal, cuando te subes, porque la tarifa siempre es la misma y no hay zonas.

Otro aspecto muy interesante de la Oyster es que al ser una tarjeta de prepago, cuando vayas a marcharte de Londres y no la vayas a usar más, si te ha sobrado saldo, puedes solicitar en cualquier ventanilla del metro que se queden con la tarjeta y te devuelvan el importe sobrante. En teoría se puede hacer desde un terminal y te lo reembolsan en la tarjeta de crédito, pero nosotros no pudimos y el trabajador de la ventanilla del metro nos lo reintegró en la tarjeta con la que cargamos el saldo inicialmente. Asimismo, puedes recargarla con saldo todas las veces que lo necesites.

Recargar saldo en la tarjeta Oyster

¿Oyster o Travelcard?

El travelcard te permite usar el transporte público todas las veces que quieras durante los días que dura. Cuando te haces con una Oyster de prepago, puedes elegir cargarla con una travelcard de 7 días. Hay travelcards de 1 día, pero también las hay de 1 mes y de 1 año.

Nosotros recomendamos que si vas a estar menos de 7 días, directamente métele saldo (unas 20 libras) y si necesitas recargar, hazlo. Si vas a estar más de 5 días, entonces sí es conveniente comprar una travelcard metiendo dicho saldo en una Oyster.

Para más información, recomendamos leer este artículo del blog Diario de un londinense, porque lo explican con todo detalle.

En resumen

Londres es una ciudad donde te puedes mover perfectamente con el transporte público. No es nada barato, pero sí eficiente.

Así que nuestro consejo es que te olvides de los servicios de bus turísticos, te armes con una Oyster y… a descubrir la ciudad.