El pasado jueves 2 de julio de 2015 la revista Con Estilo de La Provincia publicó un artículo a todo color titulado “De La Puntilla a Miyajima” donde se nos entrevista a Nisa Arce y a Pedro Antonio, los dos Frikis Viajeros.

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Frikis Viajeros en la revista Con Estilo de La Provincia del 2 de julio de 2015

“De La Puntilla a Miyajima”

Pedro y Nisa son una pareja grancanaria que triunfa en YouTube con sus vídeos sobre Japón

Antes de la llegada de la era de YouTube, Pedro Antonio Jiménez Pérez se iba con sus amigos a los videoclubs y arrasaba con las cintas en VHS de la serie nipona Transformers. Los extravagantes robots hablaban con un marcado acento argentino. Fue el comienzo de una pasión por Japón y su cultura que no dejó de crecer. Su pareja, Nisa Arce, siempre se ha sentido fascinada por el escritor Haruki Murakami y por los contrastes de una civilización donde conviven tradición y vanguardia. Cuando se casaron, en 2012, grabaron unos vídeos para mostrar a la familia su experiencia en el viaje de novios a Japón. A Pedro se le ocurrió subirlo al YouTube. Aquella primera piedra virtual de su proyecto suma ya más de 25.000 reproducciones.

“El año pasado nos pasó que se acercó una pareja en Las Canteras y nos dijo que habían organizado su primer viaje a Japón gracias a nosotros”, comenta Nisa, correctora y editora. Su blog personal también ha recibido centenares de correos pidiendo consejos e información detallada. “No esperábamos esta reacción”, asegura Pedro, un joven programador informático.

La pareja vive en La Puntilla, en Las Palmas de Gran Canaria, pero parte de su corazón habita en tierras japonesas. Ella recuerda con emoción las imágenes del cementerio de Zojoji, a pie de una gigantesca torre en Tokyo, un resumen del brutal contraste de una nación afincada entre el ayer y el mañana. Él, ávido de paisajes memorables, elige la mañana en la que subieron al monte Misen de la isla de Miyajima para contemplar las vistas de otras islas que “parecían haber sido arrojadas al mar como piedras”.

6 minutos

Al entrar al metro de Osaka la gente se movía con tanto frenesí y parecía haber tanto revuelo que pensaron que había sucedido algo grave. En cierto modo sí: el tren se había retrasado seis minutos.