La cultura del baño está muy arraigada entre los japoneses. Ya sea porque te encuentres en tu hotel o ryokan un baño japonés moderno o uno tradicional, porque te animes a visitar un onsen o incluso un sento (baño público de barrio), seguro que antes o después vivirás la experiencia si viajas a Japón. 

Una de las cosas que siempre nos ha llamado mucho la atención de la cultura nipona (tema recurrente en muchos mangas y animes) son los baños japoneses. No nos referimos a sus inodoros futuristas (a los que dedicaremos una próxima entrada), sino al baño en sí.

Para empezar, hay que hacer una distinción entre el ofuro (algo así como una bañera de agua caliente), el onsen (baño termal al aire lire) y el sento (baños públicos). Sea cual sea el caso, hay una serie de normas de protocolo que hay que seguir a rajatabla cuando se va a tomar un baño.

En la web de la Federación Nacional de Sentos Japoneses hemos encontrado este simpático gráfico en el que se explica bastante clarito.

Normas para el correcto uso del sento o baño japonés, tomado de la web de la Federación Nacional de Sentos

El protocolo de los baños en Japón, a cualquier nivel, establece lo siguiente:

Primero hay que ducharse y lavarse bien, puesto que el objetivo es entrar impoluto a la bañera, de forma que el agua caliente en la que después te sumerges permanezca limpia y pueda ser disfrutada por muchas personas.

– Al baño se entra completamente desnudo. Algunas personas se ponen en la cabeza la toalla mojada que han usado para restregarse bien a modo de esponja.

– Te sumerges en el agua caliente, con cuidado de no permanecer demasiado rato (porque no veas los mareos que dan).

– Una vez se sale de la bañera, hay que secarse bien antes de ir a la zona de cambiadores.

– En el gráfico se indica igualmente que la zona de duchas es para eso, para ducharse, no para lavar la ropa. A nosotros nos parece algo evidente, pero si lo ponen, por algo será, je, je, je.

A lo largo de nuestro viaje por Japón nos topamos con varios baños tipo ofuro privados, ya fuera como parte del propio hotel o de la habitación.

El mejor, sin duda, fue el del Ryoso Kawaguchi, en Miyajima (las dos primeras fotos de la galería de arriba; el ryokan contaba con dos baños privados como este, podías reservarlo y disfrutarlo en solitario o en compañía). Como se puede ver, a la derecha está la zona de las duchas. Te sientas en uno de esos bancos, y a base de grifo y cubos de agua, te enjabonas y aclaras hasta que quedes reluciente. En los baños suelen contar con jabón, como fue el caso.

Una vez estás limpio, te metes en el agua caliente de la bañera. En el caso del Kawaguchi se podía regular un poco la temperatura añadiendo agua fría. Nosotros lo enfriamos un poco… y aún así a los diez minutos salimos rojitos como langostas.

La tercera foto corresponde al ofuro que teníamos en la habitación del hotel Edoya en Tokio. Un poco viejo y desmejorado, la verdad, pero lo mismo en esencia: zona de ducha, bañera para agua caliente. El hotel contaba también con un baño comunitario de agua caliente en la planta superior, pero no llegamos a usarlo porque llovía.

Zona de cambio antes de pasar al ofuro privado en el ryokan de Miyajima

No te vamos a mentir, Friki Viajero: después de un intenso día pateando tierras japonesas, nada como un buen baño para cargar las pilas. Mira si no la cara de gustirrinín de Pedro, y eso que no había hecho sino entrar al ofuro de Miyajima…

Lo cierto es que los japoneses son unos expertos en eso de optimizar al máximo su espacio. En algunas casas, en especial las familias de clase media-alta, tienen sus propios baños modernos que cumplen, en esencia, con las mismas funciones siguiendo los cánones tradicionales: inodoro separado del resto del baño (al que se entra, por cierto, con unas zapatillas específicas, como ya explicaremos próximamente), zona de ducha, bañera de agua caliente destinada a ser utilizada por varios miembros de la familia, ya sea por separado o al mismo tiempo.

Mira qué bien lo explica esta niña (vídeo en inglés).

Uno de estos baños funcionales y prácticos, modernos y compactos nos encontramos en nuestro alojamiento en Kioto. Una vez dentro de la bañera estabas comprimido como en una lata de sardinas porque era estrechita, pero cumplía sus funciones a las mil maravillas.

Baño privado moderno, en el ryokan Sakura Saede, en Kioto

Por cierto, no des por hecho que en todos los hoteles te vas a encontrar baños de este tipo. De hecho, en el Touganeya en Tokio y en el Shin-Osaka Station, en donde nos alojamos en Osaka, los baños de nuestras habitaciones eran de estilo totalmente occidental, con una ducha y el inodoro en la misma habitación.

Otras experiencias que puedes vivir en Japón y que nosotros no probamos es la de un onsen (baño termal al aire libre) y un sento (baño público).

Inicialmente sí que teníamos previsto ir a un onsen, en concreto a los infiernos de Beppu, pero como detallaremos en la correspondiente entrada del diario de viaje, tuvimos que cambiar de planes por el mal tiempo y no fuimos hasta allí.

En cuanto a los baños públicos, hay desde baños de barrio para la gente que no se los puede permitir en sus casas por falta de espacio, hasta grandes centros de baños que prácticamente parecen parques temáticos, como el Spa World en Osaka, al que unos amigos fueron y del que salieron flipando en colorines.

En cuanto a los sento, hay multitud, si buscas en Internet seguro que encuentras de todo tipo. Hemos recuperado de la red esta foto del sento Inari-yu porque su mural del Fuji es muy conocido. De hecho, este es un motivo muy popular en los baños públicos japoneses, hasta el punto de que seguro que lo has visto más de una vez…

El sento Inari-yu, en Tokio

¿O es que nunca te habías fijado en este detalle del  escenario de Honda en el Street Fighter?

Street Fight, escenario de Honda en un sento tradicional con el Fuji

En el siguiente vídeo (en inglés) puedes ver más detalles de cómo es un baño público japonés por dentro.

Y ya para terminar, una última referencia que, además, es una recomendación: esta escena delmanga Thermae Romae, de Mari Yamazaki, comienza en un sento inspirado, curiosamente, en el mismo que mencionamos arriba.

Si te interesa este aspecto de la cultura japonesa y quieres aprender más sobre la importancia que le dan los nipones al baño, además de reírte de lo lindo y aprender otros tantos detalles interesantes sobre la antigua Roma y la importancia que también para ellos tenía la cultura del baño, en especial de las termas y su relevancia en la vida social, te lo recomendamos. Thermae Romae ha sido publicado en español por Norma Editorial y ya está completo. Cosas de la vida, cuando estuvimos en Japón se estaba publicando allá en esos momentos y te encontrabas los tomos japoneses por todas partes, ya por entonces nos llamó la atención. Cuando empezó a publicarse en España no tardamos en reconocerlo y nos lo acabamos comprando.

Página del manga Thermae Romae, de Mari Yamazaki