Lo reconocemos: una de las cosas que más ganas teníamos de hacer al llegar a Japón, era comprobar de primera mano si lo que contaban sobre sus extrañas bebidas refrescantes era cierto. ¡Y vaya que si lo era! Japón es el paraíso de las máquinas expendedoras de todo tipo, pero en lo referente a las bebidas supone un universo de posibilidades, a cual más extraña. Para todos los gustos.

Máquina expendedora de bebidas vista en Kobe, Japón

Son varios los elementos icónicos e inconfundibles de los paisajes urbanos japoneses, pero si hay uno que llama enormemente la atención del viajero, son sus máquinas expendedoras de bebidas. Están en todas partes, en cada esquina, y las hay de todas las formas, tamaños y colores. Desde las más sencillas, cuyo contenido es, asimismo, corriente, a las decoradas con alegres motivos, y en las que por poco más de 100 yenes puedes hacerte con bebidas de las que hasta la fecha no has oído hablar.

Máquina expendedora de bebidas vista en Osaka, Japón

Hay máquinas expendedoras de bebidas frías y de bebidas calientes, con sistema de botones, con pantallas táctiles… Pero por muy llamativo que sea el exterior, lo que realmente importa es lo que puedes encontrar dentro: desde una altísima gama de té helado hasta variantes japonesas de marcas de refresco occidentales, como la melon soda (algo así como una Fanta melón), zumos con envases de lo más curiosos o latas calientes de café. Hasta máquinas donde podías comprar un tazón de sopa caliente llegamos a ver.

Los precios de las bebidas de las máquinas expendedoras en Japón suelen oscilar entre los 100 y los 150 yenes. Al estar por todas partes, ser lo que se dice asequibles y resultar a ojos del foráneo tan llamativas, nos dijimos qué demonios, vamos a probar de todo.

Y así fue… A algunas no les llegamos a sacar foto (como a los tés helados o al Calpis), pero con las que a continuación mostramos, seguro que te puedes hacer una idea de lo amplio del abanico de posibilidades.

Máquina expendedora de vasos de refresco vista en Kioto, Japón. Tenía melon soda

La popular melon soda no estaba nada mal (sabor dulzón, aunque no empalagoso), pero si hemos de elegir, Pedro se decanta por el ramune, un refresco popular de Japón que se caracteriza por tener un boliche (canica) de cristal en el cuello de la botella, y Nisa por el Minute Maid de pomelo. De hecho, nunca lo ha olvidado, está obsesionada con volver a beberse uno…

Los japoneses se toman muy en serio el reciclaje, así que si vas de viaje a Japón verás máquinas expendedoras de bebidas por todas partes, pero también tendrás que tirar los envases en lugar adecuado. Curiosamente, no abundan los contenedores en el país, pero aquí tienes un útil truco de viajero: en el exterior de los konbinis siempre hay contenedores para varios tipos de residuos. Y como hay un konbini en cada esquina, si tienes que tirar una lata o botella de plástico, busca el konbini más cercano y ahí encontrarás el contenedor adecuado.

Este tan mono lo vimos a la salida del Pabellón Dorado de Kioto.

Contenedor de reciclaje especial para envases de plástico y latas, visto en Japón

Fotos y vídeos de otros Frikis Viajeros

¿Has viajado a Japón y también has probado algunas de sus peculiares bebidas? ¡Mándanos tus fotos y vídeos, como han hecho ya estos amigos! Las incluiremos en la galería, a ver quién puede presumir de haberse bebido el refresco más extraño en tierras niponas.

Gonzalo y el refresco de gominolas