La semana pasada publicamos el primero de una serie de artículos hablando sobre los mitos del manga y el anime contra la realidad en Japón. Hoy te traemos la segunda parte, donde profundizamos un poquito más en aquellas cosas que solemos ver o leer en los mangas y/o animes y cuánto de realidad hay en ellas.

Los festivales, el alma de Japón

Como hemos mencionado en el apartado anterior, los japoneses tienen festivales para un montón de cosas y en los manganimes son un tópico recurrente. Sobre todo en los clásicos episodios de relleno de verano y playa, donde la parejita de protagonistas acaba encendiendo pirotecnia en el Tanabata (o festival de las estrellas) en soledad o en compañía de su grupete de amigos. En esta entrada de la Wikipedia tienes una amplia lista de festivales japoneses que puedes consultar si te apetece.

Deseos en el árbol para el Tanabata

Deseos en el árbol para el Tanabata

Personaje de anime con un deseo en su rama para el Tanabata

Personaje de anime con un deseo en su rama para el Tanabata

Los institutos, carne de shojo

Una de las experiencias más simpáticas que vivimos en Japón fue el día que caminamos desde la Estación de Tokio hasta la Torre de Tokio y, por casualidades de la vida, pasamos justo a la hora de salida de un instituto japonés. En muchos shojos (género para chicas) suelen ser el eje central donde transcurre la acción: chica conoce a chico, chica se enamora de chico a primera vista, etcétera. También suelen ser un punto de encuentro en shonens deportivos, como el lugar donde se desarrollan las actividades extraescolares. Pues sí, era todo tal cual: un montón de chicos y chicas con los uniformes oficiales de instituto (seifukus) saliendo tras el típico sonido de campana y una buena cantidad de ellos en la cancha de béisbol practicando uno de sus deportes favoritos. ¡Kawaii!

Chicos y chicas de instituto

Chicos y chicas de instituto

Romance en Ookami Shoujo to Kuro Ouji

Escena del anime Ookami Shoujo to Kuro Ouji

Mangakas que relatan la realidad como la ven

Una experiencia muy gratificante es que hay un sector de mangakas (dibujantes de manga) que relatan y plasman sobre el papel su realidad tal y como la ven o simplemente la adaptan para contar la historia que tienen en su cabeza con el entorno que tienen a su alrededor. ¿A quién no le fliparía, por ejemplo, ver una película de un apocalipsis zombi que se desarrolle en su ciudad natal? Como, por qué no, un apocalipsis zombi en la playa de Las Canteras. Pues eso es algo que suelen hacer mucho estos dibujantes pero como la mayoría no hemos tenido la suerte de caminar por allí son escenarios que pasan desapercibidos. No obstante, es una experiencia mágica leer mangas o ver animes hoy en día y poder decir: “¡Yo estuve allí!”. Un ejemplo muy claro lo vivimos al leer las primeras páginas del manga “I am hero” de Kengo Hanazawa.

Una escena de I am hero

Una escena de I am hero

Una calle de noche en Ueno

Una calle de noche en Ueno

Los salaryman no existen, son los padres

Los salaryman son ejecutivos de bajo rango en una empresa. Al trabajar durante largas horas, muchas veces tienen que prescindir de regresar a sus hogares y quedarse a dormir, por ejemplo, en los famosos hoteles cápsulas de los que seguramente ya hayas oído hablar. Es muy normal ver en animes o en mangas a este tipo de trabajadores o incluso en grupos musicales como World Order con unos vídeos tan chulos como el que te enseñamos a continuación:

Pues durante nuestra estancia en Japón fue muy normal encontrárnoslos por la noche tomando cerveza y yakitoris (pinchos de pollo)… ¡o vomitando en un callejón después de cogerse una buena cogorza!

Unos salaryman en el parque

Unos salaryman en el parque

La ciudad eléctrica de Akihabara

En la ciudad eléctrica de Akihabara podemos encontrarnos de todo tipo de excentricidades y de todo tipo de material. Es realmente el centro neurálgico del otaku japonés, lleno de salones recreativos, edificios de plantas y plantas repletos de merchan, maid cafés, neko cafés, etcétera, etcétera. La saturación visual y acústica está a la orden del día y, si no estás acostumbrado a este ambiente, puedes acabar con un buen dolor de cabeza. Las calles están plagadas de gente con bolsas haciendo sus compras y gente disfrazada animándote a que entres en sus comercios a gastar todos tus dineros dentro. Es un espectáculo que vale la pena ver por lo menos una vez. ¡Pero procura gastar con moderación, que igual luego no te cabe todo en la maleta y tienes que recurrir a correos!

Akiba's Trip, juego desarrollado en Akihabara

Akiba’s Trip, juego desarrollado en Akihabara

La Taito Game Station en Akihabara

La Game Taito Station en Akihabara

¡Los japoneses son todos unos pervertidos!

En una ciudad tan cosmopolita como Tokio tiene que haber de todo, pero sí, durante nuestra estancia nos dimos cuenta de que en una sociedad tan cerrada al exterior y, a veces, tan aparentemente machista, hay muchas pistas que te indican que hay un buen sector de pervertidos. Una de las cosas que más nos llamó la atención es que en algunos trenes había un vagón destinado única y exclusivamente a las mujeres. ¡Por qué será, pillines!

Vagón de tren solamente para mujeres

Vagón de tren solamente para mujeres

También durante nuestro paso por la ciudad eléctrica de Akihabara encontramos un elevado volumen de consumo de productos relacionados directa o indirectamente con el negocio del sexo: hentai, ecchi a dosis elevadas, plantas enteras de dvds porno donde no permitían el acceso a mujeres…

Alfombrilla de ratón de Boa Hancock con exhuberantes pechotes

Alfombrilla de ratón de Boa Hancock con exhuberantes pechotes

El cosplay es solamente para occidentales frikis

El cosplay (es el término que se utiliza en Japón para el disfraz) es una afición que surgió en Japón y que, evidentemente, tiene su cabida allí. Y el mayor ejemplo de ello lo podéis vivir todos los domingos en el parque de Yoyogi, en Tokio. Allí va todo tipo de gente extravagante, tanto disfrazada como no, a hacer un rato el friki y desinhibirse. No obstante, también se utiliza el cosplay como reclamo publicitario o para atraer clientela a locales como los maids cafés, etcétera. En resumen, la cultura del cosplay vive muy arraigada al país del sol naciente.

Dos Frikis Viajeros haciendo cosplay

¡Dos Frikis Viajeros haciendo cosplay de Sailor Moon!

En resumen, Japón es un país con una cultura que vive en un punto intermedio entre la tradición y la innovación y que aprovecha uno de sus medios más famosos de difusión para inculcar entre sus jóvenes ciertos valores y potenciar su cultura, su forma de vida, sus costumbres, etcétera. No es de extrañar que algunas cosas sean sinónimo de ficción, pero como habrás podido comprobar, la mayoría de tópicos son más bien verídicos. ¡Esperamos que te haya gustado nuestra entrada y nos leemos el próximo lunes con la tercera parte!